jueves, 16 de febrero de 2017

Toyota, welcome home

Terminado el tan esperado Rally de Montecarlo, las mejores sensaciones globales transmitidas de entre los cuatro equipos oficiales vinieron del que precisamente parecía que iba a tener más por lo que penar que por lo que disfrutar y ahora, tras un muy decente Rally de Suecia (en lo que a cantidad de nieve y hielo se refiere) esas sensaciones se han refrendado en una victoria de pleno derecho que da un volquetón absoluto al campeonato... para bien por supuesto.

A estas alturas ya todos/as sabemos desde cuando Toyota no saboreaba las mieles del triunfo en el WRC pero lo que quizá unos pocos de vosotros no sepáis es que el comienzo del campeonato en 2017 ya es el mejor que ha tenido nunca Toyota con un modelo recién estrenado, así como también que Latvala ha igualado a Carlos Sainz y Juha Kankkunen (un segundo y victoria los fineses y justo al revés el español) como los pilotos con mejor arranque de año conduciendo un Toyota tras los dos primeros rallies; y lo tiene fácil para superarles y hacerse un hueco como el mejor en solitario si hace podio en México. Decir que como marca, Toyota ganó Montecarlo y Suecia con Didier Auriol y Mats Jonsson respectivamente en 1993.
Tras este "atracón" de estadísticas que tanto nos gustan en Afición al Motor parece obvio que,si echamos la vista atrás, algo se ha hecho bien en el "clan de los finlandeses".
Me acuerdo de algún periodista especializado (español claro) que poco menos que dejaba de inútil a Tommi Makinen cuando éste se puso al volante del Yaris en diversas sesiones de test quizá "ofendido" porque no fuese Carlos Sainz el que lo hiciera dado su pasado con la marca e intentando hacer creer que sólo el bicampeón puede poner un coche a punto; sin embargo no solo Makinen sino Hanninen, un piloto de segundo o incluso tercer nivel dado su pobre bagaje en este arranque de año, paradójicamente ha dejado una excelente base, la cual Latvala podrá seguir evolucionando para quién sabe hasta dónde llegar a poco que el coche de la talla en los más duros rallies de tierra, el primero de los cuales viene ya en México ( justo donde el Polo dio muestras de flaqueza en su primer año); ese es el próximo reto de todo el equipo nórdico-japonés.
Lo que está bien claro es que el vaticinio que hice en el último artículo sobre ellos se ha quedado muy corto e incluirles en la lucha por el título, al menos el de pilotos, es ya casi una obligación tanto por resultados como por el feeling que transmite ese tándem tan hablado aquí en el blog (Los Tándem piloto-marca) que forman un piloto y sus coche de carreras:  a este respecto Latvala y el Yaris tienen una pinta estupenda.
No sé que será pero este Latvala no parece el de otros años y mira que me he cansado a decir que nunca podría ser campeón dado su expediente (con cagadas muy del tipo de las de Neuville ahora) pero quizá, y a diferencia de otros, con casi 32 años pueda haber encontrado lo que en ningún otro equipo antes: templanza. De ser así, ojito porque el talento de campeón siempre lo tuvo.

Otro tema es quién o quienes sean sus compañeros de equipo, y aquí el pobre Hanninen está cumpliendo las peores expectativas sobre su propio rendimiento. Dos porrazos en dos rallies muestran lo que todos esperábamos y Makinen no creo que esperara nada muy distinto pero su bala en la recámara tiene apellido: Lappi. Y de nombre Essapekka.
Esto viene a cuento de la definitiva paralización a la homologación del Polo WRC 2017 ( quién sabe si para siempre y vaya por delante que a mi me parece bien por lo que dije ya en el último artículo) y por la que Andreas Mikkelsen ha estado demasiado empecinado aunque puede que al final le salga bien tanta obstinación aunque sea por desmerecimientos ajenos.
Como decía, Makinen tiene su propio "Mikkelsen" esperando a ese tercer Yaris para Portugal asi que la pregunta es fácil: cuántos porrazos le quedan a Kris Meeke para agotar la paciencia de Citröen?
De alguien como Hanninen era de esperar pero no de un tipo que viene de ganar en Finlandia y de hacer test durante todo un año y haberse "jactado" en 2016 de que sus miras estaban en 2017; el momento es ahora y el buen nor-irlandés está contra las cuerdas.


Por un lado da pena que un buen tipo se vea en esta tesitura pero por otro ésta es la única manera de saber si un piloto vale o no; el ejemplo de Dani Sordo es claro. Éste no tiene madera de campeón ni de primer piloto pero es obvio que hace tiempo lo asumió y hace lo que sabe. Meeke todavía está por asumir-descubrir su verdadero rol como piloto del WRC y a su edad eso no es nada bueno.

En este sentido cabe decir que si Toyota ha igualado sus mejores registros comenzando un Mundial, Citröen ha batido los suyos pero a la inversa, en lo negativo. Desde 2002 nunca la marca francesa empezó tan mal.

Como tampoco desde... nunca quizás habíamos tenido un rally de la "era Ogier" en el que el propio tetracampeón fuese uno más del montón. El mismo Ogier alude esta ciscunstancia a su falta de acoplamiento y de test suficientes con su nuevo coche pero Ott Tanak tampoco ha tenido muchas más sesiones que él y mira como corre el estonio. A mi me da que la "culpa" de la falta de punch en el pilotaje de "Messie" Bocazas es su propia contención motivada por su exitosa trayectoria gracias a la cual y muy en la línea de lo que comenté en otros artículos sobre su fichaje por M-Sport, puede permitirse tomarse con pausa su total conjunción al Fiesta WRC 2017 aparte que Suecia es un rally especial y sin un buen feeling nada puedes hacer; Ogier no lo tuvo; lo tendra? No parece tener prisa
No obstante creo que si en vez de cuatro, tuviera dos títulos en su haber, no estaría tan cauteloso el galo. Quizá no tan fogoso como Neuville pero más de lo que demuestra ahora seguro.
Pobre Neuville, la verdad es que ponerse en su piel y saberse el mejor piloto del momento con esa punta de velocidad y confianza con el coche y verse con dos roscos como dos soles ( salvo los PS) es duro de asimilar. Sin embargo no reconocer los errores propios puede suponer el principio del fin, así como reconocerlos le hace a uno más fuerte; en el caso del belga parece que eso de reconocer fallos no va con él y quizá no sea esto más que el comienzo de una serie de alocadas incidencias. De ser así y puestos a elucubrar un poco, quizá Citröen no sea el único posible destino de Mikkelsen.
A mi por lo que toca a Neuville no me da pena ninguna porque éste no es santo de mi devoción ni mucho menos, como tampoco lo es Dani Sordo por cosas que he visto de él (por cierto me sigue sorprendiendo la fe ciega que aún tienen algunos periodistas para con él) pero Hyundai como marca debería poner orden ahora que todavía está empezando el campeonato porque sí, el I20 es un misil, pero entre errores de los pilotos, otros poquitos del personal y la falta de fiabilidad que sigue mostrando el coche en algunos componentes al final dejan casi eclipsado ese eventual poderío que tienen en rendimiento puro frente al crono. Lo que quiere decir que sí, tienen el mejor coche, pero no tienen el mejor tándem.

En cuanto a lo de cancelar especiales por la alta velocidad que parece alcanzan y van a seguir alcanzando los nuevos WRC en según que rallies, parece un poco tirarse un tiro en el pie por parte de la FIA y su Comisión de Rallies que debieran hablar con todos los directores de carrera del campeonato para unificar criterios porque si es en pos de la seguridad y los pilotos están de acuerdo, pues vale, pero entonces por qué promueven una normativa que precisamente iba en esta dirección de hacer más veloces los coches?




miércoles, 25 de enero de 2017

Ya están aquí

La vida tiene estas cosas, después de haber estado contando los días e incluso horas visualizando test y más test para ver el estreno de esta nueva era en el WRC resulta que en el primer tramo una desafortunada y letal decisión de un consagrado aficionado a los rallies ha eclipsado dicho estreno tan aguardado. Una macabra coincidencia con los originales Gr.B de los cuales se ha dicho que éstos podrían ser dignos sucesores pero no a este precio. Una nueva desgracia humana que de nuevo imploramos porque sea la última y que el deseo de buscar esa instantánea perfecta no nos nuble el sentido.

Obviando lo cual (pero teniéndolo muy presente) hubo mucho e inesperado en los cuatro días de competición; creo que a grosso modo la sorpresa positiva fue Toyota y la negativa Citröen, siempre a sabiendas que esto acaba de empezar. Que no "panda el cúnico".


No obstante quiero comentar antes la extraña situación que están viviendo los supuestos pilotos oficiales de Peugeot, Pepe López y "Cohete"Suárez, y digo supuestos porque aún nada se sabe realmente de sus respectivos programas para este 2017 hasta el punto que ha sido Teo Martín quien ha impulsado la participación del madrileño en Montecarlo y Suecia con la unidad que usó en 2016 Nil Solans por cierto. Me parece muy lamentable la gestión de todo este asunto por parte de Peugeot, una marca de prestigio en los rallies (debieran aprender de Skoda), y si ya el año pasado el "premio" por ganar la 208 Rally Cup fue más tortura que otra cosa para "Cohete" este año la tendencia es si cabe peor puesto que se rumorea que la marca quiere hacerles correr en el Europeo y no en WRC2; a mi me suena a pitorreo y me gustaría saber lo que opina Carlos Sainz al respecto, gran valedor de ambos, aunque me temo por otro lado que Sainz no pase por sus mejores momentos con los franceses dado su final en el Dakar.
Malos tiempos para los españoles en el panorama internacional que ya viene de lejos y que me da no va a mejorar por lo que debemos prepararnos para lo que pueda venir a pesar de tener  buena materia prima. Falta dinero, faltan apoyos y por supuesto falta intención.


Volviendo a los WRC, entre las sorpresas positivas y negativas que representan Toyota y Citröen respectivamente hay muchos matices como por ejemplo que Hyundai sigue con sus luces y sombras a pesar del paso del tiempo y ya no solo en cuanto a determinados fallos mecánicos que ensombrecen un coche en general muy bien parido (estoy de acuerdo en colocarles como el equipo a batir viendo el coche y sus pilotos pero ellos mismos siembran dudas) pero que han echado por tierra una victoria merecidísima de un Neuville irreconocible (recordemos la que montó en 2014 al salirse en el primer tramo) con un elemento tan básico como la dirección que se rompió en los dos coches y unos componentes algo frágiles pues el golpe que hizo abandonar al belga no parecía mayor que otros sin consecuencias de Ogier por ejemplo. Me refiero también a una crítica directa de Dani Sordo al respecto de que no le informaran a tiempo de la monta de gomas ideal en el PS que el mismo Neuville recomendó por radio al equipo y éste tardó demasiado en comunicar al cántabro, lo que bien pudo haber arruinado el podio. En qué estaban pensando? Otra parecida a la del año pasado con la rueda de más a Sordo. Un Sordo que me temo y no tengo dudas lleva estancado en su rendimiento varios años y éste llega hasta donde llega, es decir, recurrir a la "técnica Ostberg" en casi todos los rallies excepto en aquellos donde el asfalto esté limpio como una patena, los cuales se dan una o dos veces al año. El resto de las veces y como le sucedía al noruego podrá "pescar" algo en forma de podios cuando los cinco o seis primeros abandonen por lo que sea pero su rendimiento estará claramente por debajo.

Por otro lado me gustaron mucho las prestaciones mostradas de gente con perfil medio-bajo como Tanak, Breen, Evans, Hanninen e incluso el mismo Mikkelsen cuyo perfil aunque nada tiene de bajo, sí lo ha sido su presencia en este Montecarlo pese a que su nivel está muy por encima del WRC2.
Carlos del Barrio dijo que era un "lujo asiático" que estuviera en esta categoría y no puedo estar más de acuerdo. Aunque estar así halla sido fruto de su propia decisión ya que parece ser que tuvo la opción de subirse al Fiesta DMack y prefirió agotar la vía del Polo, una opción que a mi a estas alturas de año ya, no me parece bien. Las cosas deben hacerse a su tiempo, es lo serio para un campeonato mundial.  No obstante el año es largo y creo que si aguarda acontecimientos podría ser la sorpresa que pocos esperan si por ejemplo Meeke no se endereza a la voz de ya.
El año pasado a mi ya me dejó algo inquieto el nor-irlandés con sus últimos rallies donde demostró estar un poco disperso pero aún tenía la excusa de estar más pendiente del C3. Bien, ahora es el momento de darlo todo y sigue sin dar muestras al menos de madurez, pues ha sido el peor top de los cuatro que deben marcar el ritmo en sus respectivos equipos. Como decía, dentro de Citröen no parece tener amenazas inminentes pero desde fuera, y en concreto desde Noruega, puede que sí.
Volviendo a los tres pilotos de perfil medio-bajo de antes, los Tanak, Breen y Evans, creo que el que más ilusión aporta, o sigue aportando, es el irlandés. Justo lo contrario que su medio paisano y compañero, sus sensaciones siguen siendo buenas y un quinto puesto con un DS3 2016 creo es para valorarlo bastante. Me parece claramente mejor piloto que Lefebvre y estoy deseando verle con el C3.
Como decía antes de Mikkelsen y sus propias decisiones, Citröen ha apostado por un top y dos jovenzuelos cuando quizá pudiera haber contratado a Mikkelsen y alternar ese tercer C3 e incentivar todavía más a esos jovenzuelos con un premio para el que mejor lo hiciera. Creo habría sido un equipo muy muy apañado. Ahora deberán "sufrir" su apuesta un tanto arriesgada pero agradecida.

Del "chasco" de Citröen a la sorpresa de Toyota. Mucho se había dicho de que el Yaris estaba a medio hacer y que aquello era un clan de finlandeses, que Ogier poco menos que salió corriendo tras probar el coche, etc, etc pero resulta que ha sido el coche más fiable de todos partiendo de la peor base; o sea de cero patatero. Muchas bocas se han cerrado y la primera la del mismo Ogier que ha reconocido sorprenderse de la gran fiabilidad mostrada. Yo en su día también tuve dudas de las maniobras encaminadas por Makinen despidiendo gente y volviendo a hacer el Yaris desde cero, arriesgadas sin duda pero por lo visto hechas con toda la seguridad del que se sabe en el camino correcto; bravo Tommi. Por cierto que pocas veces un team manager ha despertado tanta expectación como el tetracampeón para los aficioonados, en el parque cerrado y es que Makinen es otra leyenda viva del WRC.

Y a eso es a lo que aspira por enésima vez Latvala, o al menos a ser campeón una vez, en este el equipo que más podría hacerle sentir como en su casa. Estos días ha declarado el buen finés que su relación con Ogier en VW no era digamos fácil, (aviso para Tanak por cierto si se va a atrever a echarle carreras) lo cual quiere decir que ahora en Toyota podría encontrar esa tranquilidad que no tuvo allí y que si al menos le ayuda a no tener cortocircuitos mentales que le provocaban errores absurdos, no irá mal. Que eso sea suficiente para batir a Ogier es otro cantar y las dudas se ciernen sobre un tipo que un día le ganaba tramos a Loeb en asfalto. Al menos parece que ha empezado el año con la cabeza fría y lograr un segundo puesto aún a costa de abandonos ajenos muestra eso, saber estar y cabeza. Es un comienzo. Si a esto le sumamos que Juho Hanninen no meta demasiado la pata, dada su casi inexistente experiencia en el Mundial y su ya alta edad, al menos hasta que Lappi se suba al tercer Yaris, Toyota puede hacer algo más que evolucionar el coche para 2018.

Y mucho más que evolucionar el Fiesta es lo que se espera de Ogier y Ford, o M-Sport, o como quiera que halla que llamar ahora al equipo de Malcolm Wilson, el otro culebrón del año por cierto.
Vale que tenían la menor cantidad de kilómetros recorridos con el nuevo coche pero el plus de tener al mejor piloto en probablemente el mejor WRC ( M-Sport ha tenido estos años un estupendo coche con mediocres pilotos) no merece un planteamiento tan conservador que por otro lado no se cree nadie. Sí se notó más templanza en Ogier que en Tanak a la hora de buscar los límites del Fiesta pero ha quedado claro, por los tiempos del estonio ( y los de Evans), que la base promete y en cuanto Ogier tenga el coche por la mano, junto con esa suerte que sigue acompañándole, será el hombre a batir.

Esto acaba de empezar de todos modos y se siguen aceptando apuestas. La mía es esta: sólo Hyundai y seguramente Neuville, parecen tener el coche y quizá las manos para molestar el quinto título de Ogier, lo malo es que dentro de Hyundai siguen pasando cosas.